Infonavit establece precio máximo de 862 mil pesos para viviendas sociales
El Infonavit anunció un tope de precio para las nuevas unidades del Programa de Vivienda para el Bienestar, integrando esquemas de descuentos según ingresos.

El Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) ha definido que el precio máximo para las unidades habitacionales construidas bajo el Programa de Vivienda para el Bienestar será de 862,000 pesos. Esta medida busca estandarizar los costos de construcción y ofrecer mayor certidumbre financiera a los trabajadores derechohabientes que buscan adquirir un patrimonio propio en las distintas regiones del país.
La estrategia contempla un esquema de descuentos escalonados, los cuales serán aplicados de manera directa a los beneficiarios dependiendo de su nivel de ingresos mensuales. Con este mecanismo, el gobierno federal pretende facilitar el acceso a la vivienda para aquellos trabajadores que perciben salarios menores, ajustando las mensualidades a sus capacidades de pago reales sin comprometer la sostenibilidad financiera del instituto.
De acuerdo con la información institucional, la construcción de estos inmuebles se llevará a cabo bajo criterios de eficiencia y calidad, buscando optimizar los recursos destinados a la edificación de los conjuntos habitacionales. Las autoridades han señalado que este programa es una pieza clave en la política de bienestar social, orientada a reducir el déficit de vivienda digna en zonas con alta demanda laboral y urbana.
El Infonavit ha enfatizado que los descuentos no representarán una carga adicional para el fondo de vivienda, sino que forman parte de una reestructuración operativa para fomentar la justicia social en el acceso a la propiedad privada. Los detalles sobre la ubicación de los primeros desarrollos y los requisitos específicos para acceder a estos beneficios serán publicados a través de los canales oficiales del instituto en las próximas semanas.
Esta iniciativa busca incentivar la estabilidad económica de las familias mexicanas al reducir la presión financiera que implica el pago de un crédito hipotecario tradicional. Con este tope de precios y el ajuste según ingresos, se espera que un mayor número de trabajadores puedan acceder a una vivienda nueva, contribuyendo a la consolidación de un mercado inmobiliario más accesible y equitativo para los sectores de menores ingresos.


