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Autos eléctricos usados superan en fiabilidad mecánica a los de gasolina

Vehículos eléctricos con alto kilometraje presentan menos fallas técnicas que sus contrapartes de combustión, aunque enfrentan un desgaste prematuro en sus sistemas de frenado.

Redacción Enlace Directo
Foto: xataka.com.mx

Un análisis reciente sobre el estado mecánico de vehículos usados en México revela que los autos eléctricos con más de 190,000 kilómetros recorridos registran menos fallas en inspecciones técnicas que los modelos de combustión interna con un kilometraje equivalente. La simplicidad de la arquitectura motriz eléctrica, que prescinde de cientos de componentes móviles presentes en los motores de gasolina, se perfila como el factor determinante para esta mayor durabilidad operativa en el largo plazo.

Sin embargo, este avance tecnológico ha puesto en evidencia un desafío inesperado relacionado con el sistema de frenos. Debido al uso intensivo del freno regenerativo, que permite al motor eléctrico recuperar energía al reducir la velocidad, los discos y pastillas de freno en estos vehículos suelen experimentar un desgaste inusual por corrosión y falta de uso frecuente, lo que obliga a los propietarios a realizar mantenimientos preventivos distintos a los convencionales.

Especialistas en el sector automotriz señalan que, aunque la mecánica del tren motriz es notablemente más robusta, el sistema de frenado requiere una supervisión técnica especializada. La falta de fricción constante en las pastillas provoca que los componentes metálicos se oxiden o acumulen residuos con mayor rapidez, lo que puede derivar en fallas en el mecanismo de detención si no se aplican los protocolos de limpieza y lubricación adecuados.

Para el mercado mexicano, donde la oferta de vehículos eléctricos de segunda mano comienza a crecer gradualmente, este fenómeno subraya la necesidad de adaptar los esquemas de verificación y mantenimiento. Mientras que la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes promueve la transición hacia la movilidad sostenible, los talleres especializados deberán integrar nuevas competencias para atender estas particularidades técnicas que diferencian a los motores eléctricos de los tradicionales.

En conclusión, la vida útil de los componentes principales en los autos eléctricos ofrece una ventaja competitiva frente a la degradación mecánica de los motores de combustión. No obstante, los usuarios deben considerar que el ahorro en el mantenimiento del motor debe ser equilibrado con una atención rigurosa a los componentes de seguridad activa, garantizando que el sistema de frenado responda correctamente ante cualquier eventualidad en las carreteras del país.

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