Sube a 469 la cifra de fallecidos por deslave en frontera Tíbet-Nepal
Las autoridades locales confirmaron el incremento en el número de víctimas mortales, mientras las labores de búsqueda de más de 1,400 desaparecidos continúan bajo condiciones críticas.

La cifra de personas fallecidas a causa de un devastador deslave ocurrido en la zona fronteriza entre el Tíbet y Nepal ascendió este viernes a 469. Las autoridades de rescate informaron que las operaciones de búsqueda y auxilio se mantienen activas en el terreno, enfrentando retos logísticos significativos debido a la inestabilidad del suelo y las constantes réplicas que han dificultado el acceso a las áreas más afectadas por el desprendimiento de tierra.
El reporte oficial indica que más de 1,400 personas permanecen en calidad de desaparecidas, entre las cuales se encuentran cientos de ciudadanos extranjeros que se encontraban en la región realizando actividades de senderismo y turismo de montaña. Equipos de emergencia locales, apoyados por especialistas internacionales, trabajan contra reloj para localizar posibles sobrevivientes entre los escombros y el lodo que cubrió múltiples asentamientos durante el deslizamiento ocurrido a inicios de esta semana.
La Secretaría de Relaciones Exteriores de México ha emitido recomendaciones a los connacionales que pudieran encontrarse en la zona, solicitando mantener comunicación constante con la embajada correspondiente. El gobierno mexicano, a través de sus canales diplomáticos, se mantiene atento a la información oficial proporcionada por las autoridades nepalíes y chinas para brindar asistencia consular en caso de que se confirme la presencia de ciudadanos mexicanos entre las víctimas o personas desaparecidas.
Las condiciones meteorológicas en el área han presentado desafíos adicionales para las brigadas de rescate, las cuales han tenido que utilizar maquinaria pesada y binomios caninos para remover toneladas de sedimento. Organizaciones internacionales de ayuda humanitaria han comenzado a desplazar suministros médicos y alimentos hacia las zonas de refugio improvisadas, donde miles de desplazados esperan noticias sobre el paradero de sus familiares en medio de una crisis humanitaria que se agudiza con el paso de las horas.
Especialistas en geología han advertido que el riesgo de nuevos deslizamientos persiste, por lo que las autoridades locales han procedido a evacuar las comunidades aledañas como medida preventiva. Mientras tanto, la comunidad internacional ha expresado su solidaridad con los gobiernos afectados, ofreciendo cooperación técnica y recursos para apoyar en las labores de recuperación de los cuerpos y la posterior reconstrucción de la infraestructura básica destruida por el fenómeno natural.


