Sheinbaum cuestiona regreso temporal de Rocha Moya a la gubernatura de Sinaloa
La presidenta Claudia Sheinbaum calificó como imprudente la decisión del gobernador de Sinaloa de retomar sus funciones durante un breve periodo.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, manifestó este lunes su desacuerdo respecto a la decisión del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, de reincorporarse a sus funciones al frente del Poder Ejecutivo estatal por un lapso breve. Durante su conferencia matutina, la mandataria federal calificó la acción como una imprudencia, al considerar que este tipo de movimientos en las estructuras de gobierno estatal no contribuyen a la estabilidad administrativa en momentos que requieren atención continua.
El pronunciamiento de la titular del Ejecutivo federal surge ante la reciente dinámica política observada en la entidad sinaloense, donde el mandatario estatal interrumpió su ausencia para retomar el cargo durante unas horas antes de volver a solicitar su separación. Según la visión expresada por la presidenta Sheinbaum, este proceder genera incertidumbre en la administración pública local y contraviene la seriedad institucional que se espera de los gobernantes en funciones.
Fuentes cercanas al equipo de la presidencia indicaron que la postura de la mandataria busca enfatizar la importancia de la continuidad en el ejercicio del mando gubernamental. Asimismo, se subrayó que, independientemente de las facultades legales que permitan tales movimientos, la responsabilidad política implica evitar acciones que puedan ser interpretadas como una falta de compromiso con la gobernabilidad del estado.
Aunque el gobierno federal mantiene una coordinación estrecha con las autoridades estatales para atender los temas de seguridad y bienestar en la región, la presidenta Sheinbaum aclaró que su opinión es un llamado a la prudencia política. La administración federal ha insistido en que la prioridad de cualquier gobierno estatal debe ser el acompañamiento constante a las necesidades de la población, especialmente ante los retos que enfrenta Sinaloa actualmente.
Finalmente, la presidenta reiteró que el respeto a las instituciones es fundamental para el fortalecimiento de la democracia mexicana. El equipo de comunicación de la presidencia enfatizó que, si bien el Ejecutivo federal respeta la autonomía de los estados, los gobernantes tienen la obligación ética de actuar con congruencia y estabilidad en el desempeño de sus tareas constitucionales.


