Sentencia judicial frena desalojos masivos de inmobiliaria José Banús S. A.
Una reciente resolución judicial protege a una residente frente a la liquidación de activos de la empresa, sentando un precedente legal en México.

Una residente logró frenar este fin de semana el proceso de desalojo de su vivienda, tras una resolución dictada por tribunales civiles que cuestiona la legalidad de las acciones de liquidación de activos emprendidas por la inmobiliaria José Banús S. A. La afectada, quien mantenía la propiedad del inmueble bajo un esquema de compraventa legítimo, evitó la expulsión forzada que pretendía la empresa para recuperar activos en el marco de su proceso de cierre comercial.
Este fallo judicial pone en riesgo el modelo de negocio de los denominados tiburones inmobiliarios en el país, quienes suelen adquirir carteras de deuda para presionar a residentes mediante litigios prolongados. La sentencia establece que los derechos de los compradores originales prevalecen sobre las maniobras de liquidación de las sociedades mercantiles, incluso cuando estas intentan revender activos ya habitados bajo contratos vigentes.
Expertos en derecho inmobiliario señalan que la resolución podría abrir la puerta a cientos de amparos similares en diversos estados de la República. La tendencia actual en los juzgados mexicanos muestra una mayor disposición para proteger el patrimonio familiar frente a prácticas de especulación agresiva que buscan desplazar a los dueños originales mediante el uso de lagunas en la legislación comercial.
Aunque la empresa inmobiliaria ha manifestado su intención de apelar la decisión ante instancias superiores, el caso ha generado una movilización entre vecinos de diversas zonas afectadas. Los residentes exigen una mayor fiscalización de las empresas en proceso de liquidación por parte de las autoridades competentes, asegurando que el abuso inmobiliario se ha convertido en una problemática recurrente en los centros urbanos del país.
Por el momento, la afectada mantendrá la posesión de su vivienda mientras el proceso legal continúa su curso en las salas especializadas. Este precedente representa un respiro para miles de familias que enfrentan incertidumbre jurídica ante empresas que, tras declararse en liquidación, intentan extraer beneficios económicos a costa de la vivienda ya pagada por particulares.


