Honda terminará producción del SUV eléctrico Prologue en planta de Ramos Arizpe
La firma japonesa Honda confirmó el cese de ensamblaje del modelo Prologue en México debido a los aranceles impuestos en Estados Unidos.

Honda ha confirmado oficialmente que pondrá fin a la producción de su SUV eléctrico Prologue en la planta de General Motors ubicada en Ramos Arizpe, Coahuila. La decisión responde directamente a las presiones comerciales derivadas de los aranceles impuestos por Estados Unidos a la importación de vehículos eléctricos fabricados fuera de su territorio, lo cual ha modificado la estrategia de manufactura de la compañía japonesa en la región.
El Honda Prologue, que representaba un paso significativo en la transición eléctrica de la marca en el mercado norteamericano, dejará de ensamblarse en las instalaciones mexicanas tras un periodo de operación en el complejo coahuilense. Este movimiento refleja las tensiones actuales en el comercio automotriz transfronterizo, donde las empresas globales deben ajustar constantemente sus cadenas de suministro para mitigar el impacto de las políticas arancelarias vigentes en el país vecino.
La planta de Ramos Arizpe, pieza clave en la infraestructura automotriz de la región norte de México, ha sido un centro neurálgico para la producción de vehículos con tecnología de punta. La salida del Prologue de esta línea de ensamble representa un ajuste operativo importante para la planta, aunque la dirección de la firma ha señalado que continuarán evaluando nuevas alternativas de producción para optimizar sus capacidades instaladas en territorio nacional.
Especialistas del sector automotriz señalan que este tipo de decisiones son cada vez más frecuentes ante la incertidumbre en las políticas comerciales de Estados Unidos. La industria nacional se mantiene atenta a cómo estas medidas arancelarias podrían afectar a otros modelos eléctricos que actualmente se consideran para su fabricación en plantas mexicanas, las cuales han sido reconocidas históricamente por su alta calidad y eficiencia operativa.
Por ahora, Honda se enfoca en gestionar la transición final de este modelo en México, asegurando que los compromisos con sus proveedores locales se cumplan conforme a los tiempos establecidos para el cierre de esta línea de producción. La empresa ha reiterado su confianza en la mano de obra mexicana, a pesar de los desafíos que imponen las barreras comerciales actuales en el mercado global.


