Félix Hernández Gamundi reivindica la solidaridad histórica con la Revolución cubana
El líder del Comité 68 destaca la influencia de la Revolución cubana en los movimientos estudiantiles mexicanos y la importancia de la solidaridad internacional.

Félix Hernández Gamundi, representante del Comité 68, afirmó este sábado en la Ciudad de México que la solidaridad con la Revolución cubana permanece como un eje fundamental para las luchas sociales y estudiantiles en el país. Durante un encuentro conmemorativo, el dirigente señaló que los ideales de autodeterminación y justicia social que emergieron en la isla a mediados del siglo XX continúan siendo una referencia ideológica para los grupos que buscan transformar las estructuras políticas y educativas en México.
El líder del movimiento estudiantil histórico subrayó que, a lo largo de las décadas, la relación entre el activismo mexicano y los procesos latinoamericanos ha sido constante. Según Hernández Gamundi, la capacidad de organización que demostraron los movimientos revolucionarios en la región sirvió como catalizador para que las juventudes mexicanas cuestionaran las políticas autoritarias y exigieran mayores espacios de libertad democrática en instituciones como la UNAM y el IPN.
Durante su intervención, el integrante del Comité 68 enfatizó que la solidaridad no debe entenderse como un acto meramente simbólico, sino como una obligación ética de los movimientos sociales contemporáneos frente a las presiones externas que enfrentan las naciones soberanas. Esta postura busca fortalecer los lazos de cooperación académica y cultural entre México y Cuba, promoviendo un intercambio que trascienda las coyunturas electorales o los cambios en las administraciones gubernamentales.
Finalmente, el activista instó a las nuevas generaciones a estudiar los procesos históricos de América Latina para comprender las dinámicas de resistencia actuales. Ante el panorama político vigente, Hernández Gamundi propuso que la convergencia de causas sociales sea el vehículo para consolidar una agenda que priorice la soberanía nacional y el bienestar colectivo, manteniendo viva la memoria histórica que define a los movimientos de izquierda en el territorio mexicano.


