Brecha de ingresos en México: el 1% concentra ingresos millonarios
Un informe reciente de Oxfam revela una profunda desigualdad económica en México, donde el 1% más rico percibe ingresos mensuales significativamente superiores al resto de la población.

Un análisis reciente presentado por la organización Oxfam ha puesto de manifiesto la marcada brecha de desigualdad económica que persiste en México durante este 2026. Según los datos difundidos, el 1% de la población con mayores ingresos en el país percibe, en promedio, 958,777 pesos mensuales por persona. Esta cifra contrasta drásticamente con la realidad que enfrenta el sector más vulnerable, donde el 10% de la población con menores recursos sobrevive con apenas 2,168 pesos al mes.
El estudio subraya las disparidades estructurales en la distribución de la riqueza nacional, un tema que ha sido objeto de análisis por parte de diversos organismos internacionales y académicos en los últimos años. Mientras una pequeña élite económica sostiene un nivel de ingresos excepcionalmente alto, una parte significativa de las familias mexicanas enfrenta condiciones de precariedad que limitan su acceso a servicios básicos y bienestar social.
Expertos en políticas públicas señalan que estas cifras reflejan la necesidad de revisar los mecanismos de movilidad social y la estructura del sistema fiscal en el país. El debate sobre la equidad y la redistribución de los recursos ha cobrado relevancia en el Congreso de la Unión, donde se discuten constantemente las estrategias para fortalecer el poder adquisitivo de los trabajadores y reducir la brecha entre los deciles de ingreso más extremos.
La información presentada por Oxfam se suma a las estadísticas oficiales que el INEGI y el CONEVAL recopilan periódicamente para evaluar las condiciones de vida en las distintas entidades federativas. Aunque el gobierno federal ha implementado diversos programas de bienestar para mitigar la pobreza, los datos actuales indican que la concentración de la riqueza sigue siendo uno de los retos más complejos para el desarrollo económico de México hacia el cierre de la década.
En conclusión, el panorama económico actual exige una reflexión profunda sobre las políticas de Estado necesarias para fomentar una distribución más equitativa. La brecha entre quienes perciben casi un millón de pesos mensuales y quienes apenas cubren sus necesidades básicas con poco más de dos mil pesos sigue siendo una realidad que marca el tejido social del México contemporáneo.


