Alza en precios de canasta básica mantendrá presión sobre consumo mexicano
NielsenIQ advierte que la desaceleración económica y del empleo formal continuarán afectando el gasto de las familias mexicanas en productos esenciales.

El incremento sostenido en los precios de los productos de la canasta básica seguirá siendo un factor determinante que limitará el consumo de los hogares en México durante el segundo semestre de 2026. Benjamín Calderón, líder de Customer Success en NielsenIQ (NIQ), señaló que la combinación de un crecimiento económico moderado y la desaceleración en la creación de empleo formal están restringiendo la capacidad de compra de los consumidores, quienes han optado por ajustar sus hábitos de adquisición hacia marcas más económicas o formatos de menor volumen.
La consultora destaca que, aunque existen esfuerzos por controlar la inflación, la inercia de los precios en alimentos y artículos de higiene personal mantiene una presión constante sobre el ingreso disponible. Esta tendencia se ve agravada por una cautela generalizada entre la población, que prioriza el gasto en bienes indispensables ante la incertidumbre sobre la estabilidad del mercado laboral. Según el análisis de NIQ, la dinámica del consumo interno enfrenta desafíos estructurales que dificultan una recuperación acelerada de los volúmenes de venta en el sector de autoservicio.
El reporte subraya que el entorno actual exige a las cadenas comerciales y fabricantes una mayor eficiencia en sus cadenas de suministro y estrategias de precios. La desaceleración en el empleo formal, un indicador clave para el dinamismo del consumo minorista, sugiere que los trabajadores están siendo más selectivos con sus gastos, evitando compras discrecionales y enfocándose exclusivamente en satisfacer las necesidades alimentarias básicas de sus familias.
Finalmente, la consultora advierte que esta tendencia de presión sobre el consumo no es un evento aislado, sino el resultado de múltiples factores macroeconómicos que convergen en el bolsillo del consumidor final. Mientras no se observe un repunte significativo en la generación de empleos bien remunerados, el comportamiento de compra seguirá mostrando una marcada tendencia hacia la búsqueda de valor y ahorro, manteniendo un escenario de baja expansión para el sector de consumo masivo en el corto plazo.


